Uno de los grandes equipos de la liga 1 Movistar descendió a la segunda división del Perú tras 82 años.
El pasado sábado 28 de noviembre
el conjunto Blanquiazul le tocó disputar su encuentro contra Sport Huancayo
para la jornada 9, este tenía la obligación de ganar ya que se encontraba en lo bajo
de la tabla compartiendo grupo con Atlético Grau, Deportivo Llacuabamba y
Carlos Stein, pero no logro su objetivo ya que lastimosamente perdió su encuentro
con un marcador de 2-0 en contra, esto más el empate de Carlos Stein hizo que
los “grones” desciendan de categoría.
Algunos motivos por el cual el
descenso se dio fueron los siguientes:
Malos Fichajes: Desde que Alianza decidió fichar a Jean Deza, Alexi Gómez y Carlos Ascues a principio
de año, la prensa y la hinchada recibieron ciertas noticias: se trataba de
jugadores con calidad de sobra para hacer la diferencia en la Liga 1, pero con
conductas fuera de lo deportivo que dejaba mucho que desear. Los temores se
confirmaron rápidamente: Deza fue expulsado del
equipo por indisciplinas reiteradas, mientras
que Ascues y Gómez fueron perdonados cuando cometieron “excesos”.
La situación empeora si tenemos en
cuenta que futbolistas que habían rendido bien, como Fede Rodríguez o Adrián
Balboa, no fueron retenidos por más que era su deseo. Por otro lado, Beto Da Silva y Alberto Rodríguez, jugadores
con pasado en la selección, también fueron fichados a inicio de año, pero han
pasado mucho más tiempo en la enfermería que en el campo, de manera que Salas ha tenido que
recurrir a varios juveniles que no estaban en sus planes.
Malos Fondos: El Fondo
Blanquiazul, integrado por socios e inversores hinchas de Alianza Lima, pagó la
deuda que la institución sostenía con la Sunat, con lo que se hizo cargo del
manejo del club. En la parte deportiva, contrataron al colombiano Víctor
Hugo Marulanda como director y decidieron mantener en el cargo de entrenador a
Bengoechea. Pero la campaña de fichajes terminó siendo realmente mala: el
Fondo Blanquiazul desarmó a un equipo que había sido subcampeón en el 2019 para
armar uno que bajó a segunda división.
Marulanda aprovechó la larga
pausa por la pandemia para tomárselo con calma y contratar a Mario Salas, un técnico bastante
respetado en el medio. Pero el grupo ya había sido armado sin ideas claras, con
jugadores conflictivos y poco profesionales, y el chileno no pudo seguir
dirigiendo al equipo.


